05.03.08

Todos estamos invitados, pero…

Publicado en cine tagged , , , , a 3:03 pm por chusgreciet

El pasado miércoles, 30 de abril, acudimos desde JSCL al cine, a ver “Todos estamos invitados” en los cines Princesa.

La película narra la historia de Josu Jon (Óscar Jaenada), un etarra que, tras tratar de eludir un control de la Guardia Civil, sufre un accidente que le deja amnésico y, tras un paso por prisión, vuelve a San Sebastián, donde sus ex-compañeros de comando tratan de atraerle, mientras asiste a terapia para recuperar funciones mentales. Francesca, la psicoterapeuta, es la novia de Legazpi (José Coronado), un profesor de la UPV amenazado por ETA por sus declaraciones sobre la situación política vasca. Así se traza un círculo en el que se trata de hacer ver el constante miedo que sufre el profesor Legazpi a manos de los que antes eran sus compañeros de cuadrilla y sociedad gastronómica.

Sin embargo, esa sensación de miedo constante que debería transmitir la película se ve truncada por constantes fallos de guión y ambientación. Por ejemplo, Noelia se dio cuenta de que uno de los coches empleados en la película empieza una secuencia con una matrícula diferente de la que tiene al final de la misma secuencia. O el abogado abertzale que interpreta Iñaki Miramón pregunta si hay merluzas y, contrariado por la negativa (la flota no ha salido porque está de huelga, pero la pescadería tiene un buen escaparate) pregunta si hay kokotxas (difícil, si no hay merluza, salvo que quiera engañar a sus amigos de la Sociedad Gastronómica con kokotxas de bakalao). Una de las pancartas proetarras tiene una A circulada de anarquismo (vaya mezcla de ideologías). O los comensales degustan la merluza con… ¡vino tinto! en la tierra del txakoli.

En resumen, el objetivo de la película se cae con los fallos de realización.