08.14.09
El viaje del elefante
Publicado en literatura tagged José Saramago, juventudes socialistas, Juventudes Socialistas de Ciudad Lineal, viaje de elefante a 8:10 pm por jjoaquinpi

José Saramago rescata un hecho histórico puntual para confeccionar un relato que da como resultado la novela que lleva exactamente el mismo título que el de esta entrada y que vio la luz el año pasado. El libro narra las peripecias de la travesía del elefante Salomón, que en 1551 se ve obligado a cambiar de dueño cuando Juan III, Rey de Portugal, decide regalarlo a su primo el archiduque Maximiliano de Austria. La obra tiene como eje central la reflexión en torno a lo volátil y efímero del arte y del ceremonial cortesano. La vida de la Corte gira alrededor de la personalidad real como una enorme rueda en la que es preciso saber colocarse en la posición idónea para evitar ser aplastado por la misma, y, aún sabiendo moverse, la caída en desgracia por una minucia puede producirse en cualquier momento. El elefante Salomón y Subhro, su cuidador, experimentarán esto en sus propias carnes desde que salen de Lisboa y se detienen en Valladolid, momento en que el Archiduque obliga a elefante y cuidador a cambiar de nombre, pasando el primero a llamarse Solimán y el segundo Fritz, porque era más fácil de pronunciar a juicio de los germanoparlantes.
El viaje del elefante, dentro de la evidente contextualización histórica, contiene una crítica demoledora al capricho y arbitrariedad de ciertos poderes y autoridades que, como los reyes de Portugal y los herederos imperiales de Austria, condicionan la vida de su séquito y de miles de personas de una punta a otra de Europa a sus intereses particulares, usando, para beneficio propio, aquello que podría unir a pueblos distantes como es, en este caso, el elefante. Las críticas a la Iglesia católica por fomentar y consentir tradiciones que constituyen una superstición a todas luces por derivarse de ello pingües ganancias para la institución, se deslizan a lo largo del relato, haciendo acto de presencia el autor para comentar y dar su opinión hablando de sí mismo en tercera persona conforme nos acercamos al desenlace.
Saramago vuelve a mostrar en esta novela su peculiar estilo: nunca señala los diálogos con las normas ortográficas y de puntuación al uso, abunda la presencia de oraciones subordinadas que pueden llegar a ocupar cinco líneas, párrafos con una extensión de varias páginas, omisión de la mayúscula inicial en los topónimos, etcétera. Sin embargo, gracias a este estilo, las palabras, lejos de amontonarse y atropellarse en la cabeza de los lectores, obligan a leer a un ritmo relativamente rápido y a que los detalles de la narración sean retenidos en la mente como por inercia.
08.09.09
El juego del ángel
Publicado en literatura tagged Juego del Ángel, juventudes socialistas, Juventudes Socialistas de Ciudad Lineal, Ruiz Zafón a 10:11 am por jjoaquinpi

La última novela de Carlos Ruiz Zafón, El juego del ángel, se ha convertido en otro éxito internacional desde que saliera a la luz el año pasado, continuando de esta forma la trayectoria que había iniciado desde la publicación de su novela La sombra del viento, que ha sido traducida a más de cuarenta lenguas. Este último libro constituye la segunda parte de la novela que publicara en 2001. No se trata de una segunda parte común, esto es, no se trata de una mera continuación, de ahí que El juego del ángel -como intuyo tras haberlo leído- no va a dejar a nadie indiferente.
Barcelona, década de los veinte del siglo pasado. Ciudad de contrastes, también desde el punto de vista social: palacetes de estilo modernista junto a pensiones de mala muerte en el Raval o asentamientos chabolistas cerca de la playa del Bogatell, donde se refugian quienes huyen, tienen algo que ocultar o, simplemente, se abandonan en estos lugares, viendo pasar una vida que se les escapa entre las manos. En este escenario se desarrolla la historia de David Martín, huérfano de madre desde recién nacido que trata de mantener y avivar su pasión por la literatura en un medio completamente hostil. Cuando parecía que la vida le había dado por completo la espalda tras la pérdida de su padre, un veterano de la guerra de Filipinas analfabeto y hundido en el alcoholismo, la mayor parte del tiempo en paro, Pedro Vidal, una suerte de eterno escritor en ciernes que compensa su falta de talento con la adulación y puertas que le abre la fortuna familiar, se convierte en una especie de mecenas para David, quien, con un esfuerzo titánico, se abre camino como redactor de un periódico local y, poco después, como novelista. Sin embargo, irá descubriendo cómo su nueva vida y las personas que trajeron algo de luz a ella terminarán, de un modo u otro, por hacerle pagar un precio muy alto e injusto.
En mi opinión, Ruiz Zafón incrementa las cualidades que ya plasmó en La sombra del viento: una agilidad en los diálogos pasmosa y un retrato sociológico y psicológico de los personajes a través de esos mismos diálogos de una gran fidelidad. La exhibición de tales habilidades narrativas se aprecian más en tanto que se observa la superposición de géneros novelescos que lleva a cabo el autor. Ruiz Zafón crea una historia en un contexto histórico determinado, reflejando la arquitectura y los paisajes diurnos y nocturnos que presumiblemente ofrecería Barcelona en el primer tercio del siglo XX. En ese armazón histórico, se construye una trama con episodios de asesinatos, ajustes de cuentas, delincuencia callejera y corrupción policial que nada tiene que envidiar al género de la novela negra al uso. Junto a todo esto, se entremezclan los elementos esotéricos y fantásticos que irán imponiendo su protagonismo conforme avance la obra, lo que, para mi gusto, es un elemento de distorsión más que un recurso para mantener la intriga.