10.19.09
“Ágora”, o la denuncia del integrismo.
Quien, al ir a ver “Ágora”, pretendiera ver una crítica abierta a los dogmas que viene sustentando la Iglesia Católica desde sus inicios, no encontrará tal crítica abierta. Amenábar nos presenta una crítica patente, pero velada.
En ningún momento se ofrece más crítica del catolicismo que del judaísmo o del misticismo.
La película, por situarnos, nos narra la vida de Hypatia, una profesora de la escuela neoplatónica de Alejandría, regida por el misticismo, del que ella también se aparta. Hija de Teón (interpretado por Michael Lonsdale, a quien pudimos ver como el abad de “El nombre de la rosa”), director de la biblioteca (la famosa biblioteca de Alejandría), Hypatia se enfrenta al fundamentalismo que, en cuestiones de creación y astrofísica ha regido siempre al catolicismo (recordemos que Galileo no fue perdonado hasta hace unos años… en lugar de pedirle perdón a él).

- Rachel Weisz interpreta a Hypatia en “Ágora”.
Podemos decir que su agnosticismo flirtea con la negación de Dios o, al menos, de la figura de un ser superior tal y como se concibe por las religiones al uso, misticismo, judaísmo o cristianismo. Pero el enfrentamiento de la película no es catolicismo sí o no, sino más bien fundamentalismo contra racionalismo. Dar una explicación científica al sistema planetario, al hecho de que el Sol esté unas veces más cerca que otras, a la gravedad, a la rotación de la Tierra, es la constante obsesión de Hypatia.
Una gran interpretación de Rachel Weisz, a la que se le notan las tablas interpretativas británicas, alejada ya de papeles ñoños como el de “Stalingrado”, una buena ambientación en la Alejandría del inicio de nuestra era, pero quizás Amenábar no supo aprovechar todo el desarrollo que ofrece una superproducción.
En la Antigüedad debió haber grandes avances en materia de astrofísica, de filosofía, de matemáticas, de geometría. La “moraleja” final nos lo apunta: De Hypatia apenas tenemos referencias, y hubo que esperar al siglo XVI para que Kepler enunciase lo que Hypatia intuía sobre el movimiento de la Tierra.
Probablemente, nuestro mundo estaría mucho más avanzado de no haber sido por la irracionalidad de la religión, del fanatismo y el dogmatismo.
05.18.09
En memoria de Mario Benedetti
Chau número tres
Te dejo con tu vida tu trabajo tu gente con tus puestas de sol y tus amaneceres. Sembrando tu confianza te dejo junto al mundo derrotando imposibles segura sin seguro. Te dejo frente al mar descifrándote sola sin mi pregunta a ciegas sin mi respuesta rota. Te dejo sin mis dudas pobres y malheridas sin mis inmadureces sin mi veteranía. Pero tampoco creas a pie juntillas todo no creas nunca creas este falso abandono. Estaré donde menos lo esperes por ejemplo en un árbol añoso de oscuros cabeceos. Estaré en un lejano horizonte sin horas en la huella del tacto en tu sombra y mi sombra. Estaré repartido en cuatro o cinco pibes de esos que vos mirás y enseguida te siguen. Y ojalá pueda estar de tu sueño en la red esperando tus ojos y mirándote.
04.22.09
Kind of Blue, Miles Davis.
Se cumplen en 2009 los 50 años de la salida de un disco que revolucionó la música, “Kind of blue“, de Miles Davis. Y el aniversario ha sido objeto de varias celebraciones: reportaje en El País semanal, salida del disco remasterizado y con DVD con las sesiones de la grabación… un disco que ostenta el número 12 de los 500 mejores discos para la revista Rolling Stone.
Lo habréis escuchado decenas de veces, en películas e incluso en anuncios, pero no es sino escuchando las piezas completas cuando uno percibe el sentido de conjunto y la revolución musical que supone. Se grabó en 10 febriles horas, en las que Miles Davis, John Coltrane y el resto de la banda interpretaron en estudio las cinco piezas de que se compone el disco, que inaugura el jazz modal, en el que a partir de una nota se puede saltar en escalas.
Aquí os dejo una de las piezas:


