05.18.09
En memoria de Mario Benedetti
Chau número tres
Te dejo con tu vida tu trabajo tu gente con tus puestas de sol y tus amaneceres. Sembrando tu confianza te dejo junto al mundo derrotando imposibles segura sin seguro. Te dejo frente al mar descifrándote sola sin mi pregunta a ciegas sin mi respuesta rota. Te dejo sin mis dudas pobres y malheridas sin mis inmadureces sin mi veteranía. Pero tampoco creas a pie juntillas todo no creas nunca creas este falso abandono. Estaré donde menos lo esperes por ejemplo en un árbol añoso de oscuros cabeceos. Estaré en un lejano horizonte sin horas en la huella del tacto en tu sombra y mi sombra. Estaré repartido en cuatro o cinco pibes de esos que vos mirás y enseguida te siguen. Y ojalá pueda estar de tu sueño en la red esperando tus ojos y mirándote.
04.22.09
Kind of Blue, Miles Davis.
Se cumplen en 2009 los 50 años de la salida de un disco que revolucionó la música, “Kind of blue“, de Miles Davis. Y el aniversario ha sido objeto de varias celebraciones: reportaje en El País semanal, salida del disco remasterizado y con DVD con las sesiones de la grabación… un disco que ostenta el número 12 de los 500 mejores discos para la revista Rolling Stone.
Lo habréis escuchado decenas de veces, en películas e incluso en anuncios, pero no es sino escuchando las piezas completas cuando uno percibe el sentido de conjunto y la revolución musical que supone. Se grabó en 10 febriles horas, en las que Miles Davis, John Coltrane y el resto de la banda interpretaron en estudio las cinco piezas de que se compone el disco, que inaugura el jazz modal, en el que a partir de una nota se puede saltar en escalas.
Aquí os dejo una de las piezas:
04.02.09
Para que yo me llame Ángel González
Para que yo me llame Ángel González,
para que mi ser pese sobre el suelo,
fue necesario un ancho espacio
y un largo tiempo:
hombres de todo el mar y toda tierra,
fértiles vientres de mujer, y cuerpos
y más cuerpos, fundiéndose incesantes
en otro cuerpo nuevo.
Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo,
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.
De su pasaje lento y doloroso
de su huida hasta el fin, sobreviviendo
naufragios, aferrándose
al último suspiro de los muertos,
yo no soy más que el resultado, el fruto,
lo que queda, podrido, entre los restos;
esto que veis aquí,
tan sólo esto:
un escombro tenaz, que se resiste
a su ruina, que lucha contra el viento,
que avanza por caminos que no llevan
a ningún sitio. El éxito
de todos los fracasos. La enloquecida
fuerza del desaliento…
Ángel González
03.29.09
Literatura, adulterio y una visa platino
Así de sugerente es el título de este libro de la genial Carmen Posadas. En él, se recogen una serie de relatos breves que esta autora ha ido escribiendo desde su juventud hasta el momento actual.

En dichos relatos, la escritora nos habla de la muerte, del amor, del odio o la rivalidad y de las relaciones humanas en sí desde una visión muy irónica y nada convencional, ya que como ella misma dice: “el mundo es demasiado serio para tomárselo en serio”.
Algunos de estos “cuentos” son un poco ingenuos (ya que los escribió casi en su adolescencia), otros son decididamente malvados, dos son filosóficos…pero sobre todo, todos ellos reservan al lector una pequeña sorpresa al final, un giro inesperado.
Al lector, los distintos personajes podrían resultar extrañamente familiares, pues representan todas las clases sociales: encontramos así ejecutivos en viaje de negocios, novias a punto de casarse, escritoras de gran éxito, niños viviendo en un internado… Aún así, todos ellos aparentan ser lo que no son, con una intención que no se adivina fácilmente, usando cada uno una máscara que sólo cae en el último momento, el anterior a la muerte. Porque como en la vida misma, las cosas no son siempre lo que parecen.
Por Alicia Martínez
03.26.09
La increíble historia del Hombre Sin Sombra
La Increíble Historia del Hombre Sin Sombra (The Man Without a Shadow, 2008) PREMIO GOYA 2009 al Mejor Cortometraje de Animación. Un cortometraje de Solita Films dirigido por Jose Esteban Alend.
03.25.09
Diálogo entre un vendedor de almanaques y un transeúnte
VENDEDOR: ¡Almanaques, almanaques, almanaques nuevos! ¡Calendarios nuevos! ¿Un almanaque, señor?
TRANSEÚNTE: ¿Son para el año nuevo?
VENDEDOR: Sí, señor.
TRANSEÚNTE: ¿Crees que tendremos un año nuevo feliz?
VENDEDOR: Sí, caballero, sí, por supuesto.
TRANSEÚNTE: ¿Como el año que acaba de pasar?
VENDEDOR: Más, más todavía.
TRANSEÚNTE: ¿Como el anterior?
VENDEDOR: Más todavía, caballero.
TRANSEÚNTE: ¿Como cuál, entonces? ¿No te gustaría que el año nuevo fuera como alguno de estos últimos años?
VENDEDOR: No, señor, eso no me gustaría.
TRANSEÚNTE: ¿Cuántos años nuevos pasaron desde que empezaste a vender almanaques?
VENDEDOR: Van a ser veinte años, caballero.
TRANSEÚNTE: ¿A cuál de esos veinte años te gustaría que se pareciera el año que viene?
VENDEDOR: ¿Cuál me gustaría a mí? No, no sabría decirle.
TRANSEÚNTE: ¿No recuerdas alguno en especial, que te haya parecido feliz?
VENDEDOR: La verdad no, caballero.
TRANSEÚNTE: Pero la vida es bella, ¿no es cierto?
VENDEDOR: Eso ya se sabe.
TRANSEÚNTE: ¿No volverías a vivir esos veinte años, e incluso todo el tiempo que pasó, desde que naciste?
VENDEDOR: ¡Ah, estimado señor, ojalá se pudiera!
TRANSEÚNTE: ¿Pero si tuvieras que volver a vivir la vida que ya viviste, exactamente igual, con todos sus placeres y dolores?
VENDEDOR: No, no, eso no quisiera.
TRANSEÚNTE: ¿Y qué otra vida quisieras volver a vivir? ¿La vida que tengo yo, o la del príncipe, o la de algún otro? ¿No crees que tanto yo como el príncipe o cualquier otro responderíamos igual que tú, con esas mismas palabras, que si tuviéramos que repetir lo ya vivido, no nos gustaría volver al pasado?
VENDEDOR: Bueno, sí, eso creo.
TRANSEÚNTE: Entonces, ¿no volverías atrás, si la condición es ésta y no otra?
VENDEDOR: No, señor, en serio, no volvería.
TRANSEÚNTE: ¿Qué vida quisieras, entonces?
VENDEDOR: La vida que Dios me diera, sin otras condiciones.
TRANSEÚNTE: ¿Una vida librada al azar, sin saber nada de antemano, como no se sabe nada del año nuevo?
VENDEDOR: Sí, así es.
TRANSEÚNTE: Lo mismo quisiera yo si pudiera vivir de nuevo, y creo que todos. Esto indica que el azar, en lo que fue del año, trató mal a todo el mundo. Y se ve claramente que cada uno opina que el mal fue mucho mayor y mucho más grave que el bien que le tocó en suerte. Si la condición para recuperar la vida desde el comienzo incluyera todo lo malo y lo bueno, a nadie le gustaría volver a nacer. La vida bella no es la que se conoce, sino la que no se conoce. No es la vida pasada, sino la futura. Con el año nuevo, el azar nos tratará bien a los dos, y a todos, y comenzará la vida feliz. ¿No es cierto?
VENDEDOR: Espero que sí.
TRANSEÚNTE: Entonces, muéstrame el almanaque más bonito que tengas.
VENDEDOR: Tome, caballero. Son treinta centavos.
TRANSEÚNTE: Aquí los tienes.
VENDEDOR: Gracias, caballero, hasta pronto. ¡Almanaques, almanaques! ¡Calendarios nuevos!
Giacomo Leopardi







este largometraje, Eastwood interpreta a un inmigrante polaco que vive desde hace años en un barrio de la periferia de Nueva York, en el que últimamente nada es lo que era. Esta antigua zona semi-residencial se ha convertido en un nido de delincuencia donde las bandas callejeras campan a sus anchas sembrando el pánico entre los habitantes. Con la muerte de su esposa, el protagonista se empieza a relacionar forzosamente con sus nuevos vecinos, una familia de origen Hmong que ha emigrado a América en busca de un futuro mejor. En esta relación, el protagonista encontrará un sentido a sus últimos años de vida. Es una película dura a la par que tremendamente conmovedora, que hace estremecerse al público y que enseña una gran lección: nunca es tarde para aprender sobre la vida. Simplemente, una obra maestra más de este grande del cine. Alicia Martínez